¿En qué lugar del mundo hay más inmigrantes?

La Prensa Sonora
2019-03-15

Marzo 15 de 2019.-En este artículo presentamos un panorama del número y la proporción de inmigrantes en todos los países. ¿Quiénes acogen más?

La proporción de inmigrantes varía mucho entre los distintos países. Así, mientras que en algunos supera la mitad de la población, en otros es inferior al 0,1%. ¿Qué países acogen un mayor número de inmigrantes? ¿De qué países proceden? ¿Cómo se distribuyen en todo el mundo? En este artículo presentamos un panorama del número y la proporción de inmigrantes en los diferentes países del mundo.

Los Estados Unidos son el país que tiene en su territorio la mayor cantidad de personas nacidas en el extranjero del mundo: 48 millones en 2015, según datos de las Naciones Unidas. Esta cifra es casi 5 veces superior a la de Arabia Saudita (11 millones) y 6 veces superior a la de Canadá (7,6 millones) (véase la siguiente figura). Sin embargo, en relación con su tamaño, la cantidad proporcional de inmigrantes en estos dos últimos países es mucho mayor: el 34% y el 21%, respectivamente, frente al 15% en los Estados Unidos.

Cinco grupos de países

Al relacionar el número de inmigrantes con la población total (véase la siguiente figura), se perfilan cinco tipos de países que presentan un alto porcentaje de inmigrantes:

El primer grupo está formado por países escasamente poblados, pero con abundantes recursos petrolíferos, donde los inmigrantes a veces superan a la población nativa. En este grupo se observaban en 2015 los porcentajes más altos de inmigrantes en el mundo: Emiratos Árabes Unidos (87%), Kuwait (73%), Qatar (68%), Arabia Saudita, Bahréin y Omán con porcentajes comprendidos entre el 34% y el 51%.

El segundo grupo lo integran territorios muy pequeños, microestados que a menudo gozan de una condición particular, sobre todo en el ámbito fiscal: Macao (57%), Mónaco (55%), Singapur (46%).

El tercer grupo corresponde a los países que antiguamente se denominaban “países nuevos”, con vastas extensiones territoriales pero poca población: Australia (28%) y Canadá (21%).

El cuarto es el grupo de las democracias industriales occidentales, donde la proporción de inmigrantes se sitúa generalmente entre el 9% y el 17%: Austria (17%), Suecia (16%), Estados Unidos (15%), Reino Unido (13%), España (13%), Alemania (12%), Francia (12%), Países Bajos (12%), Bélgica (11%), Italia (10%).

El quinto y último grupo es el de los denominados países “de primer asilo”, que reciben flujos masivos de refugiados a causa de conflictos en países vecinos. Así, a finales de 2015 el Líbano acogía a más de un millón de refugiados sirios o iraquíes, cifra equivalente al 20% de su población, y Chad, a 400.000 refugiados (el 3% de su población) procedentes de Sudán.

Los países pequeños acogen, en proporción, más inmigrantes

Suiza, con un 29% de inmigrantes, se sitúa por delante de los Estados Unidos o Francia, mientras que Luxemburgo tiene una proporción aún mayor (46%). Si bien el atractivo del país influye, también lo hace su tamaño. Cuanto más pequeño sea, más alto será, probablemente, el porcentaje de población nacida en el extranjero.

Lo mismo ocurre en sentido inverso: cuanto más grande sea el país, más pequeño será ese porcentaje. Así, India tenía apenas un 0,4% de inmigrantes en 2015, y China, todavía menos, un 0,07%. Ahora bien, si cada provincia china fuera un país independiente —hay una decena de provincias con más de 50 millones de habitantes, y las tres más pobladas (Guangdong, Shandong y Henan) tienen unos 100 millones cada una—, el porcentaje de inmigrantes sería mucho más alto. En tal caso, las migraciones de provincia a provincia, que han ido en aumento en los últimos años, se considerarían, de hecho, como migraciones internacionales y no como migraciones internas.

A la inversa, si la Unión Europea formara un único país, la proporción de inmigrantes disminuiría considerablemente, pues los nacionales de otro Estado de la Unión dejarían de ser inmigrantes. La importancia relativa de los dos tipos de migración —interna e internacional— está relacionada en gran medida con la división del territorio en naciones.

El número de emigrantes es difícil de medir

Todo inmigrante es también un emigrante del país en el que nació. Aunque en el mundo se trate de las mismas personas, cuando uno se centra en un país concreto y desea conocer la población de emigrantes, la información de que se dispone es con frecuencia menos fiable que la referente a los inmigrantes. Sin duda, los países se preocupan menos de contar a sus emigrantes que a sus inmigrantes, pues los primeros dejan de ser residentes y ocasionar gasto público, al contrario que los segundos. A menudo, los emigrantes contribuyen en gran medida a la economía de sus países de origen mediante el envío de dinero y, en algunos casos, mantienen el derecho de voto, razón suficiente para conocer mejor esta parte de la población.

La falta de conocimiento sobre los emigrantes también está relacionada con las fuentes estadísticas. Las llegadas de migrantes se registran más exhaustivamente que las salidas. Y a menudo el número de emigrantes se calcula a partir de las estadísticas sobre los inmigrantes en los diferentes países de acogida.

El número de emigrantes varía mucho en los distintos países. La India se encontraba a la cabeza en 2015, pues unos 16 millones de personas nacidas en este país vivían en el extranjero (véase la siguiente figura). México ocupa el segundo lugar, con más de 12 millones de emigrantes, que viven principalmente en los Estados Unidos.

En valores porcentuales, Bosnia-Herzegovina ostenta un récord: hay un ciudadano bosnio que vive en el extranjero por cada dos que viven en el país, lo que significa que la tercera parte de las personas nacidas en Bosnia-Herzegovina han emigrado (véase la figura siguiente). Albania está en una situación similar, al igual que Cabo Verde, país insular con escasos recursos.

Japón, país cerrado a las migraciones en ambos sentidos

Algunos países son tierra de inmigración y emigración al mismo tiempo. Es el caso, por ejemplo, del Reino Unido, que tiene 8,4 millones de inmigrantes y 4,7 millones de emigrantes en 2015.

Los Estados Unidos tienen un número considerable de expatriados (2,9 millones en 2015), pero, en comparación con los inmigrantes (48 millones en la misma fecha), la cifra es 17 veces menor.

Francia se encuentra en una situación intermedia: según los recuentos censales en el mundo, tenía 2,9 millones de expatriados en 2015, es decir, la misma cantidad que los Estados Unidos, pero un 40% menos que el Reino Unido; el número de sus emigrantes sería 4 veces inferior al de sus inmigrantes.

Por último, algunos países parecen relativamente cerrados, hasta la fecha, a las migraciones, tanto en un sentido como en otro. Un ejemplo es Japón, que tiene pocos inmigrantes (solo el 1,7% de la población en 2015) y también pocos emigrantes (0,6%).

Los inmigrantes representan menos del 4% de la población mundial

Los inmigrantes sumaban un total de 258 millones en 2017, según datos de las Naciones Unidas. Solo representan una pequeña minoría de la población mundial (3,4%), pues la mayor parte de las personas viven en sus países de nacimiento.

El porcentaje de inmigrantes ha aumentado muy poco durante los últimos 

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